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‘El Chapo’ Guzmán, el líder del cártel de Sinaloa que quiso dejar el imperio del narco

Previo a ser extraditado a EU, el capo relató algunas de las cosas que le hubiera gustado hacer antes de ser sentenciado a cadena perpetúa.

‘El Chapo’ Guzmán, el líder del cártel de Sinaloa que quiso dejar el imperio del narco
| MILENIO

MÉXICO.- Joaquín El Chapo Guzmán pensaba retirarse del negocio del narcotráfico. El capo, quizás considerado uno de los más buscados, planeaba pasar el resto de sus días con su gran amor Emma Coronel, con quien tuvo dos hijas: Emaly y María Joaquina; sin embargo, tras ser detenido el 8 de enero del 2016 fue enviado nuevamente al penal del Altiplano y posteriormente extraditado a Estados Unidos en enero del 2017, un día antes de la toma de protesta de Donald Trump como presidente de esa nación.

Previo a ser entregado, la criminóloga Mónica Ramírez Cano platicó con él durante casi un año, luego de que se le asignara realizar el perfil psicológico de Guzmán Lorea.

Fuera del contexto de confidencialidad y de la secrecía de profesión, la especialista contó a MILENIO que el ex líder del cártel de Sinaloa decía estar cansado y que se quería retirar de lo que él consideraba como su empresa. Sin embargo, para ella este escenario quizás sería hasta imposible ya que, dice, la adrenalina que manejan personas como El Chapo no se acaba.

“Él sí me dijo ‘ya estoy cansado, ya me quiero retirar de esto’ (…) me decía que ya se quería retirar a vivir lo que le restaba de vida con sus cuatas (hijas) y con Emma Coronel, estaba cansado en ese sentido, pero una persona que vive con esa cantidad de adrenalina y en ese estado constante de supervivencia es muy difícil que se adapte a una vida tranquila, creo que si El Chapo hubiera tenido la oportunidad de estar libre, difícilmente creo que, en una opinión particular, él hubiera dejado el negocio para retirarse a vivir con ellas; no lo creo”.

Un Chapo arrepentido por su ausencia

Joaquín, cuenta Ramírez Cano, decía que “se arrepentía mucho de no haber estado más cerca de sus hijos y verlos crecer, de haberlos disfrutado de pequeños, de ese tipo de cosas se arrepentía El Chapo, y claro que dentro de su propia organización había cosas de las que él se arrepentía y lo que más le ha dolido en la vida ha sido perder a su hijo (Édgar Guzmán López) cuando se lo mataron”.

Entre aquellas charlas cara a cara, el narcotraficante decía que su extradición era un proceso del cual ya estaba notificado que pasaría y en qué consistiría éste, luego de estar escapando de las autoridades tanto tiempo.

Durante las sesiones con el capo, a Mónica le causaba curiosidad por qué alguien como él podría estar así, aparentemente tranquilo, al menos antes de ser detenido.

“¿Joaquín, qué se siente andar corriendo todos estos 14 años?” le dijo en una de tantas reuniones, previo a que el narcotraficante fuera extraditado.

Un Chapo arrepentido por su ausencia Joaquín, cuenta Ramírez Cano, decía que “se arrepentía mucho de no haber estado más cerca de sus hijos y verlos crecer, de haberlos disfrutado de pequeños, de ese tipo de cosas se arrepentía El Chapo, y claro que dentro de su propia organización había cosas de las que él se arrepentía y lo que más le ha dolido en la vida ha sido perder a su hijo (Édgar Guzmán López) cuando se lo mataron”.

Entre aquellas charlas cara a cara, el narcotraficante decía que su extradición era un proceso del cual ya estaba notificado que pasaría y en qué consistiría éste, luego de estar escapando de las autoridades tanto tiempo.

Durante las sesiones con el capo, a Mónica le causaba curiosidad por qué alguien como él podría estar así, aparentemente tranquilo, al menos antes de ser detenido.

“¿Joaquín, qué se siente andar corriendo todos estos 14 años?” le dijo en una de tantas reuniones, previo a que el narcotraficante fuera extraditado.

El capo que sabe cómo tratar a las mujeres

Para la experta en perfiles criminales, trabajar con El Chapo no representaba algo fuera de lo normal en el sentido de tratar con personas como él, y de hecho confiesa que su trabajo sólo es mostrar la parte humana de ellos.

“La gente espera a que diga ¡Dios mío estoy frente al hombre más buscado del mundo!, pero no es así”, comenta Mónica. Al estar frente a un narcotraficante como él no se cuestionó si éste era un hombre violento o no, “él era una persona muy calmada, ecuánime y muy respetuosa y amable; no lo estoy justificando ni justificando sus actos, simplemente estoy hablando de la parte humana que a mí me toca conocer”.

De hecho, dijo, El Chapo contó que “es adicto a las mujeres y además, como es hombre muy cordial y amable, él sabe cómo tratarlas”.

“Estábamos hablando en broma de que si se le habían juntado las mujeres y que cómo él le hacía para que una no se enterara, pues que le estaba pintando los cuernos con otra. Él me decía también que había tenido rechazos desde luego, pero lo que sucede es que le pregunté que si tenía adicciones al ver que decía que no tomaba ni se drogaba, y dijo ‘soy adicto a las mujeres’”.

mmr